Amor de Vampiros: Maldición Eterna
¡Oh, soledad!, cosa misteriosa y tan incierta, ¿como es que me llenas de sociego para después desgarrarme el corazón? Dime, ¿cuando dañas y cuando nos consuelas? Suena tan irónico preguntarte, ¿quien te acompaña en tus viajes? Aqui, esperado la respuesta de ti es cuando el viento penetra en los huesos y en la piel, cuando nuestras pasiones y sueños se congelan con nuestros gritos enmudecidos.
¡Vaya que tenías razón al decirme que el invierno llegaría y aún las plantas más fuertes morirían! ¡Ay, soledad, no tengo nada para recordar el pasado! Quiza...
¡No! "quiza" no existe, tampoco el ayer porque es tan fugaz como el susurro del viento al oído, el presente se nos escapa de las manos tal como el agua entre los dedos, y el futuro llegara y se irá con la misma velocidad con la que se fueron todos los momentos anteriores.
Las viejas marcas que dejaron las heridad del ayer tan lejano. Era mejor el viejo dolor que este vacío que llena mi alma. Era mejor aquello que esta miseria de vida que me ofreces ahora, era mejor el sentir las miradas sin aprecio y llenas de aversión que la indiferencia que se nota hoy en cada persona con la que me cruzo. Vaya soledad, no solo te llenas de veracidad la boca sino que tambien te llenas de ego cuando vez que sufrimos por lo que nos dijiste ayer.
Y es que la eternidad contigo es la vida como humano: Sin sentido y policromía. Cuando los vampiros vemos aquello que nos espera atraves del camino, porque de hecho no vemos el final del mismo; no podemos comprender cómo es que aguantaremos segundo tras segundo... momento tras momento y amor tras amor consumiendose con el tiempo... un antes y un después.
Veneno que esta en nuestra sangre fría e inmovil, esta maldición a cada segundo que nos provoca la sed en nuestros los labios haciendo que desemos la sangre de hasta aquellos que más amamos. Cuando el sol sale y toca nuestra piel quiza podemos desear sentir el calor sobre nosotros, la brisa salina del mar, el aire frio de la cima de una montaña, la exhalación de un humano que amamos... ¿deseamos en verdad volver a persivir todo aquello? Si. pero, ¿Qué pasa cuando recordamos el dolor que nos embriagaba? Aquello que nos emborrachaba de tristeza, cuando apuñalamos el corazón con lo menos filoso, solo por masoquismo. !Vaya maldición la nuestra!
Viejos palacios bañados de telarañas de seda, de cortinas de polvo, Como se marchitan las rosas en el jardín, tantas hierbas traicioneras que roban la escencia de las anteriores que, de hecho, tampoco merecen vivir. ¡Ay,amor! quisiera saber si alguna vez me senti como todo lo que escriben de ti, quisiera saber si lo que se encendia en mi era algo mas que simple pasion. ¡Vaya que escribir de ti resulta más que dificil!
¡Oh, cielo!, dime, ¿como sugieres que guie mi existencia si los únicos objetivos que poseo en mi vida inmortal son tan mundanos? Resulta una faena encontrarle sentido alguno a la vida en soledad...¿cierto?
Todo aquello que dejé por él, hoy se ve reducido a cenizas porque sé, su sonrisa jamás volverá adibujarse en su fino rostro. ¡Qué daría yo por darle la paz que merece! ¿Qué no haría yo por verlo de nuevo volar magestuoso?
¡Vida mia!, ¿como pretendes que trazé un camino que no le incluya? Si recordar la luz que se escapaba de sus ojos es el más bello de mis artes, si sentir en la piel la suya rozando es el más vívido de mis orgamos ficticios...
Algunos amantes se encuentran en la muerte, ¡Qué envidia es la que le tengo a Julieta!: a ella le basto el clavarse un puñal en el corazón para encontrarse en la eternidad con él; más yo, sé que he de esperar al Apocalipsis total para olvidarle...
Vi cómo mis deseos y sueños eran asesinados sin piedad al tiempo que él se alejaba de mi. ¿Es que acaso mis sueños eran de verdad impíos que no merecían existencia alguna? ¿Es que acaso seguimos siendo criaturas oscuras regresadas del mismo infierno aún sabiendo que el amor es lo que nos condujo aqui? ¿Quien que no seamos nosotros puede comprender cómo se enciende el alma la saber que la eternidad no significa nada cuando posees un alma que te acompañe? Pero, ¿quien podríanos decir qué se siente cuando la persona amada fue perdida? ¿Podría alguien multiplicar eso por segundos, minutos, horas, días...?
Puedo desgarrarme la gargante llamándole, provocar que mis ojos sangren esperando encontrarlo entre todos los que habitan este mundo, podría cruzar los mares nadando solo para ver si es que has naufragado... ¿donde estas amor?
¡Amor!, podría citar aquí cientos de miles de sonetos y poemas que han tratado de explicar lo qué eres. Podríamos bañarnos con la elocuencia de muchos románticos y la crueldad de realistas... pero ese aquí no es el caso porque...¿quién te conoce en verdad?
Leyendo todo aquello llegaría a la misma conclusión: ¿Eres acaso nuestro invento para justificar nuestra insignificante vida material? ¡A que clase de basura eres redicido!
¡Cariño de mis cariños!, tengo seiscientos sesenta y seis recuerdos tuyos, ¡vaya número maldito! , no me bastan para la eternidad. Pero si tan si quiera tuviera uno más para ver tus ojos brillar y sentir tus gélidas manos llamar... Una oportunidad para decirte lo mucho que te amo...¿será que ya me has olvidado?
Morgan de Vampouille

Diría Edgar Allan Poe:
¿DESEAS QUE TE AMEN?
¿Deseas que te amen? No pierdas, pues,
el rumbo de tu corazón.
Sólo aquello que eres has de ser
y aquello que no eres, no.
Así, en el mundo, tu modo sutil,
tu gracia, tu bellísimo ser,
serán objeto de elogio sin fin
y el amor... un sencillo deber.
Yo le creo, ¿Y ustedes?
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